Un comité argentino del pistacho, visita España de la mano de Pistacho Pro
Del 2 al 7 de marzo, Pistacho Pro acompañó a una delegación argentina vinculada al sector del pistacho en una visita técnica desarrollada entre Castilla-La Mancha, Madrid y Murcia. El grupo, en representación de la Caja Forense de La Pampa, recorrió centros de investigación, espacios de análisis sectorial y plantas de procesado con un objetivo claro: conocer de cerca cómo se está desarrollando el pistacho en España desde una perspectiva práctica, profesional y conectada con la realidad del sector.
Más que una agenda institucional, la visita fue una inmersión técnica en algunos de los ejes que hoy marcan el presente y el futuro del cultivo: investigación aplicada, agronomía, cadena de valor, calidad y procesado.
Primera parada: investigación aplicada en IRIAF El Chaparrillo
La visita comenzó en IRIAF El Chaparrillo, una referencia para entender cómo se está abordando el desarrollo del pistacho desde la experimentación y el seguimiento en campo. Allí, la delegación pudo conocer tanto las instalaciones como las plantaciones experimentales de pistachero, con especial atención a distintas líneas de trabajo ligadas al manejo agronómico.
Uno de los temas tratados fue la evolución del pistacho en La Mancha, no solo en superficie, sino también en profesionalización y orientación de mercado. El cultivo ha dejado de verse únicamente desde la óptica del pistacho abierto en cáscara y cada vez gana más peso el pistacho grano y su encaje en usos industriales.

Otro foco de interés fueron los ensayos comparativos entre riego y secano, así como distintos trabajos ligados a portainjertos y al seguimiento de la caída de yemas florales. También se revisaron experiencias con cubiertas vegetales en pistacho adulto, con seguimiento de variables de producción y suelo, incluida la microbiología. En este tipo de ensayos se insistió en una idea de fondo que conviene no perder de vista: en cultivos leñosos, las conclusiones sólidas requieren tiempo y varias campañas de observación.
La jornada terminó con una revisión de campo y manejo, incluyendo poda con mecanización, marcos de plantación y aspectos vinculados a la calidad final del producto. Aquí apareció una de las claves más repetidas del día: la importancia de realizar el pelado y el secado el mismo día de la recolección. En pistacho, la poscosecha no es un detalle secundario; es una fase decisiva para conservar calidad y capturar valor.
Dos días para mirar el pistacho dentro del conjunto del sector
La segunda y tercera jornada llevaron a la delegación a Origin Natura, donde se siguieron contenidos relacionados con pistacho, frutos secos y cadena de valor, junto a otras sesiones del congreso.
El interés de estas jornadas estuvo en ampliar la mirada. Si en El Chaparrillo el foco estuvo en el comportamiento del cultivo y en la investigación aplicada, en Origin Natura el pistacho se situó dentro de un marco más amplio: el de los frutos secos, los mercados y la necesidad de construir una cadena de valor sólida.
Todo ello lleva a una reflexión de fondo: el crecimiento del pistacho no puede apoyarse solo en el aumento de superficie. Hace falta organización, criterio técnico, calidad y una estrategia clara de posicionamiento. No basta con plantar; hay que saber para qué mercado se produce, con qué objetivo y bajo qué nivel de exigencia.
En este contexto también se situó la mesa de sostenibilidad moderada por Mario González-Mohíno, CEO de Agromarketing.online, agencia que lidera junto con Jaime Sánchez y Rubén Villanueva el proyecto Pistacho Pro, en una cita que conectó producción, valor añadido y visión de futuro.
Del campo a la industria: una jornada centrada en el procesado
La cuarta jornada permitió completar el recorrido con una visión especialmente práctica de la cadena de valor. El día se desarrolló entre IberoPistacho, en Finca Los Abuelitos y la planta de procesado del grupo, y posteriormente la planta de Saba Pistachios.

La visita a IberoPistacho comenzó en Finca Los Abuelitos, en Argamasilla de Alba, y se extendió durante toda la mañana. Allí, la delegación pudo conocer el trabajo de campo, la planta de procesado ubicada en la propia finca y el área experimental vinculada a ensayos y pruebas técnicas. Esta combinación de campo, industria y experimentación ofreció una imagen muy completa de cómo puede integrarse el pistacho desde la producción hasta la poscosecha.

Más tarde, el grupo visitó también la planta de Saba Pistachios. Según trasladó la propia delegación, fue un recorrido muy útil para entender el proceso “de punta a punta”, con explicaciones detalladas por parte del equipo. Ese enfoque integral fue, precisamente, uno de los elementos más valorados de la jornada.
Ver dos referencias de procesado en un mismo día ayudó a reforzar una idea clave: en pistacho, la calidad no depende solo de lo que sucede en la parcela. El valor final del producto también se juega en la capacidad de procesar bien, rápido y con criterio.
Agroptimum y AZUD: planta, desarrollo técnico e infraestructura de riego
La jornada del viernes se dividió en dos visitas que completaron muy bien el enfoque técnico del viaje: por la mañana, Agroptimum; por la tarde, la fábrica de AZUD.
Por la mañana: visita a Agroptimum
Durante la mañana, la delegación visitó las instalaciones de Agroptimum, donde recorrió el vivero, el área de I+D, los ensayos de plantación y la sala de procesado.

La visita permitió conocer una parte clave del desarrollo del pistacho: desde la planta y los ensayos hasta el procesado. El vivero puso el foco en la importancia de partir de una planta bien desarrollada y homogénea, mientras que el área de I+D y los ensayos ayudaron a mostrar que el cultivo exige observación, ajuste técnico y validación en campo.

La parada en la sala de procesado volvió a reforzar una idea que ya había aparecido en otras jornadas: la calidad final del pistacho no depende solo del manejo en parcela, sino también de cómo se trabaja el producto una vez recolectado.
Por la tarde: visita a la fábrica de AZUD
Por la tarde, la delegación visitó la fábrica de AZUD, donde pudo ver el proceso de fabricación de las tuberías.

Fue una visita útil para completar la visión del cultivo desde otro ángulo: el de la infraestructura de riego. En pistacho, el agua y su manejo son decisivos, y esta parada permitió poner el foco en una parte menos visible del cultivo, pero determinante para la uniformidad y la eficiencia de la plantación.
Una visita para conectar conocimiento, manejo y visión sectorial
La visita del comité argentino dejó una fotografía muy completa del momento que vive el pistacho en España. Por un lado, mostró el papel de la investigación aplicada para resolver preguntas reales del cultivo. Por otro, permitió entender que los retos del sector no se limitan a la agronomía: también pasan por la organización de la cadena, la diferenciación, el procesado y la tecnología que sostiene una plantación profesional.
A lo largo de las distintas jornadas aparecieron varios mensajes comunes:
- El pistacho exige un enfoque técnico serio, desde la planta hasta la poscosecha.
- Drenaje, clima, riego y procesado condicionan la viabilidad real del proyecto.
- Crecer con sentido implica definir bien el destino del producto y construir valor.
- La investigación y los ensayos siguen siendo clave para tomar mejores decisiones.
- La cadena de valor del pistacho se fortalece cuando campo, industria y conocimiento avanzan juntos.
Para Pistacho Pro, haber acompañado esta visita ha supuesto también una oportunidad para seguir conectando conocimiento, campo e industria en torno a un cultivo que continúa ganando peso, profesionalización y complejidad.

