El mosquito verde en pistacho puede pasar desapercibido al principio porque sus daños se confunden fácilmente con carencias, toxicidades o problemas fisiológicos. Sin embargo, en plantaciones jóvenes o con brotaciones activas, conviene vigilarlo para evitar que afecte a hojas y brotes tiernos.
Durante el evento de Phytoma “Presente y Futuro de la Fitosanidad en Pistacho y Almendro”, Esaú Martínez Burgos, técnico superior de investigación en El Chaparrillo, IRIAF, abordó la biología y las estrategias de control del mosquito verde y otros insectos defoliadores del pistachero.
Un cultivo con pocas herramientas frente a plagas
Uno de los mensajes principales de la ponencia fue claro: el pistacho cuenta todavía con pocas materias activas registradas para el control de plagas y falta investigación específica para definir umbrales de daño.
Esto obliga a trabajar con prudencia. No se trata de tratar por tratar, sino de observar, identificar bien y valorar si existe un riesgo real para el cultivo.
“En pistacho, la clave no es eliminar cualquier insecto que aparezca, sino saber cuándo su presencia puede convertirse en un problema agronómico.”
Qué es el mosquito verde en pistacho
El mosquito verde pertenece al grupo de los cicadélidos. En la ponencia se citaron especies del género Empoasca, como Empoasca decedens y Empoasca vitis, aunque también se señaló que podrían existir otras especies pendientes de estudiar en pistacho.
Este punto es importante porque no todas las especies tienen el mismo comportamiento. Algunas pueden presentar varias generaciones al año y, si las condiciones son favorables, complicar el manejo.
Síntomas del mosquito verde en pistacho
Uno de los principales problemas del mosquito verde es que los primeros síntomas pueden ser confusos. Al inicio, el agricultor puede pensar en una carencia, una toxicidad o un problema de manejo, porque no siempre se observa claramente el insecto.
Los síntomas más habituales son:
- malformaciones en brotes;
- amarilleamientos;
- clorosis en hojas;
- necrosis cuando el daño avanza;
- defoliación en ataques fuertes.
En algunos casos, se han observado deformaciones en brotes que inicialmente podrían confundirse con daños por herbicida, pero que estarían relacionadas con la acción del insecto sobre tejidos jóvenes.
Cuándo vigilar el mosquito verde
La vigilancia debe intensificarse a partir de junio, especialmente si se observan brotes jóvenes, hojas con amarilleos o daños irregulares.
Como referencia orientativa, en viña se trabaja con umbrales de adultos por hoja. La regla más aceptada es realizar tratamientos insecticidas a partir de 2 adultos de media por hoja de vid. En pistacho, sin embargo, todavía no existe un umbral específico validado, por lo que la observación en campo y el seguimiento de la evolución de la plaga son fundamentales.
También pueden utilizarse trampas cromáticas amarillas como apoyo. No sustituyen a la revisión directa de la planta, pero ayudan a detectar presencia y evolución.
El papel de la temperatura
El mosquito verde está muy influido por la temperatura. Con temperaturas elevadas, cercanas o superiores a 35 ºC, la plaga puede frenarse por aumento de mortalidad.
Esto explica por qué su comportamiento puede variar entre zonas productoras. Las condiciones ambientales, el vigor de la plantación y la presencia de vegetación espontánea influyen en la evolución de sus poblaciones.
Medidas de manejo frente al mosquito verde
El manejo debe basarse en la vigilancia y en la toma de decisiones con criterio técnico. En un cultivo con pocas herramientas disponibles, tratar sin diagnóstico puede generar más problemas que soluciones.
Seguimiento en campo
La observación directa sigue siendo fundamental. Hay que revisar hojas, brotes y presencia de adultos o ninfas, especialmente en los meses de mayor actividad.

Trampas amarillas
Las trampas cromáticas pueden servir como herramienta de apoyo para detectar presencia y evolución de la plaga.
Manejo de vegetación espontánea
La gestión de adventicias puede influir en la presencia de insectos hospedantes. Debe integrarse dentro de una estrategia más amplia de manejo de cubierta, biodiversidad y sanidad vegetal.
Tratamientos solo cuando estén justificados
La falta de umbrales específicos en pistacho obliga a ser prudentes. La decisión debe basarse en presencia, evolución de la población, estado de la planta y riesgo real de daño.
Otros insectos defoliadores del pistachero
La ponencia también abordó otras plagas de hojas y brotes que conviene conocer, aunque no siempre requieren intervención.
Psilas
La psila parece más problemática en cornicabra que en pistacho. En otros países productores, algunas especies sí son relevantes, pero en España su presencia en pistachero no se asocia por ahora a daños generalizados.

Ejemplo de fauna beneficiosa. Chinche predador de la familia de los redúvidos (C) encontrado en pistachero, posiblemente depredando sobre adultos de psila de la foto siguiente

Cochinillas y pulgones
Pueden aparecer en determinados momentos de la campaña. En cochinillas, el momento de intervención es clave, ya que los huevos pueden quedar protegidos bajo la hembra.
Cochinillas ya muertas, en invierno. , bajo su caparazón se protegen los huevos hasta la primavera
Estadios ninfales de cochinillas en verano.
Orugas defoliadoras
Las orugas defoliadoras pueden provocar daños visualmente llamativos, pero suelen considerarse problemas puntuales. En general, no justificarían tratamientos generalizados salvo en focos concretos o plantaciones pequeñas.
Castañeta: un riesgo antes de plantar
Aunque no es una plaga defoliadora, la castañeta merece atención en nuevas plantaciones. Sus larvas pueden permanecer varios años en el suelo alimentándose de raíces y afectar especialmente a plantones jóvenes.
La recomendación práctica es clara: si se va a levantar una viña vieja para plantar pistacho, conviene esperar al menos un año, mejor dos, trabajar bien el suelo y eliminar raíces antiguas para reducir el riesgo.
Prudencia ante plagas emergentes
En un cultivo en expansión, la entrada de nuevas plagas es uno de los riesgos más importantes. Por eso, es fundamental trabajar con material vegetal con garantías, pasaporte fitosanitario y controles adecuados.
Retrasar la entrada de plagas emergentes puede ser tan importante como manejar correctamente las que ya están presentes.
Conclusión
El mosquito verde en pistacho no debe generar alarma, pero sí formar parte de la vigilancia técnica del cultivo. Sus síntomas pueden confundirse con otros problemas y, en plantaciones jóvenes o vigorosas, puede afectar a hojas y brotes tiernos.
La gestión debe basarse en observación, identificación correcta, seguimiento y prudencia en los tratamientos. En pistacho, todavía falta investigación específica y umbrales económicos claros, por lo que el criterio técnico será clave para diferenciar entre presencia de insectos y riesgo real para la plantación.
